sábado, 26 de mayo de 2007

Chau México...

Bueno, luego de 2 meses de vueltas, me retiro de tierras aztecas, no con poca pena.

Me dieron el vuelo con escala en Houston, Texas, ya que si voy por México DF se me puede poner pesada migración (en Monterrey no pasa nada). Resulta que con la puntualidad mexicana, salimos una hora más tarde de lo previsto, y obviamente, no alcancé el vuelo para Buenos Aires. Como fue por culpa de ellos, Continental Airlines me pagó una noche de hotel, y las comidas del día (porque me pasaron el vuelo para el jueves a la noche).
El hotel muy prolijo, en los alrededores del aeropuerto, y bastante lejos del centro de Houston (20 millas). Luego de avisar a casa que no llegaba el jueves, me puse a investigar qué iba a hacer el día siguiente, está por demás decir que no me iba a quedar en el hotel todo el día... Cuestión que llegué a la conclusión, con la recomendación de un pana que vive en Houston, que por un día me convenía recorrer el centro y nada más. Pero para ir al centro tenía que jugarme por el sistema de transporte (bastante precario, todo el mundo tiene auto), o taxi (carísimos, 1.15 la milla, me iba a salir todas las vueltas que quería hacer como 60 dólares... Y la tercera opción era alquilar un auto... 44 dólares, un Toyota Corolla 2007, automático, una joyita... como la empresa me cubre gastos de transporte, a la mañana siguiente me la jugué y lo alquilé...
Nunca había manejado un automático, pero en dos segundos me tiró las básicas la chica de la rentadora (muy simpática) y le agarré la mano en seguida. La cosa es que me recorrí el downtown de Houston, hice como 50 millas, varias veces le erré a la salida y tuve que dar la vuelta... No sé si han manejado en autopistas, yo es la primera vez, pero tené que estar atento a todos los carteles que tienen informacion vital, como: "salida a la izquierda", "solo camiones", "salida a 1/2 milla", etc, etc. Dentro de todo me defendí bastante bien, no tuve problemas, no me tocaron bocina más de 5 o 6 veces, toda una hazaña!
Finalmente, a la vuelta me paré en un Best Buy y me pude hacer el surtido que no había podido hacer en Monterrey (estaba a 200km de la frontera), o sea que viaje redondo. Dejé el auto en el hotel, me llevaron al aeropuerto, esta vez sí salieron en hora, y estoy escribiendo este post a las 10 y 20 de la mañana, en la sala de espera del aeropuerto de Ezeiza, aguardando el abordaje del vuelo de United Airlines para Montevideo.

El próximo post se titulará "y llegamos a Chile"...

Saludos!